sábado, 12 de septiembre de 2015

Frotando el cristal marrón.

Pasaron incontables lunas desde la última vez que saqué un dedo de la pecera,
y con esmero me percato de lo turbio que se ha vuelto el cristal;
un marrón encarnado, aferrado a cegarme, alejarme de mi yo pasado y pesado,
mi yo coleccionista de miradas lejanas pintadas en letras quebradas,
mi yo curioso, mi yo activo y pasivo, mi yo más que yo...

Dejándome sólo rascar, raspar y, sin dejar de silbar, sangrar.
Viejas y nuevas heridas, letras anticuadas, más prosa que verso, más cuento que canto.
Observando sin añadiduras, regalando sin envolturas,
aflojando tuercas que rigen las mentes cuerdas,
anudando las líneas rectas, tomando libres contra cuotas.
Confundiendo palabras.

El polvo que libera limar los barrotes, las chispas que avivan encerar el estante;
paño a paño, gota a gota, cicatriz tras cicatriz,
se va formando el reflejo que desata el frotar el cristal marrón...
¿De quién es esa sombra?

¿De quién son estos dientes?...

lunes, 2 de septiembre de 2013

Otra noche vieja.


Llega otra noche donde las nubes invaden mi habitación,
y se dibujan con breves temporizadores crecientes.
Una a una escapando de  mis gaitas mudas llevandose un recuerdo,
un trozo de salud, una sonrisa cada vez más borrosa
y van desvaneciendo su silueta en el viento con todo su botín. 

Llega la noche con sus nubes sin tormenta ni humedad,
llega con silencio aumentando el sonido de mis voces,
las voces que extraño y las que nunca extrañaré;
aquellas que callaron su llanto antes de nacer,
aquellas que encerraron mi deseo de verlas crecer.


Preso en mis abundantes comodidades y derroches de soledad;
ojos afilados me guardan, viajes sobre planos me despiertan,
rejas sin cerrojos me liberan y drogas me calman...
La luz me estorba, aquí ver me sirve poco, sobran los sentidos,
las cosas cambian mientras los narcóticos me salvan..

Aquí el cielo es tan bajo, el viento es tan preso como yo,
la luna brilla y opaca a mi placer; y el horizonte... no existe.
Aquí los insectos cantan las canciones que pido,
y la lluvia me espera en la puerta con un par de cigarrillos.
Aquí donde malvivo, donde las cucarachas me extrañan.




viernes, 3 de agosto de 2012

Boat House - The Pillows





'Hasta luego, adiós' dije sonriendo.
Y al llegar a la isla desierta encontré 
dos huellas que no eran mías.

Allí estabas tú abrazando un gatito, 
sonriéndole a alguien como yo,
detestado por todo el mundo.

¿Por qué no has comenzado a odiarme? 
Siempre será un misterio tan grande,
que seas tú, la única persona que me entienda.

Eres la música en mi guitarra y tú le sonríes a su canción.
Destruyamos este barco y construyamos una casa.
No vamos a volver a viajar.

Esta noche sin que te des cuenta,
robaré una estrella que combine contigo
y te la daré.

La única que cree en estas tontas canciones
eres tú, por supuesto, sólo locamente tú.

Si algún día me vuelvo normal
destruyamos esta casa y construyamos un bote.

La única que cree en estas tontas canciones
eres tú, por supuesto, sólo locamente tú.

¿Por qué no has comenzado a odiarme? 
Siempre será un misterio tan grande,
que seas tú, la única persona que me entienda.

Gracias.. Yo te quiero tanto...
The Pillows